En un escenario empresarial marcado por cambios y adaptaciones constantes, el Ibex 35 ha sido testigo de una transformación en el rol de los presidentes ejecutivos. Antaño considerados ‘todopoderosos’, ahora se observa una redistribución de funciones y poder en las altas esferas de las compañías más influyentes de España.
Según un análisis reciente, actualmente dos presidentes concentran todas las funciones ejecutivas en sus manos, demostrando una centralización del poder en la cúpula directiva. Por otro lado, cuatro presidentes cuentan al menos con un segundo al mando que opera en la sombra, sugiriendo una dinámica de trabajo más colaborativa y compartida.
Por otro lado, diez empresas del Ibex 35 han optado por una estructura de copresidencia, compartiendo el cargo con un CEO. Esta modalidad refleja una tendencia hacia la descentralización del poder y la división de responsabilidades en la gestión de las compañías, buscando una mayor eficiencia y especialización en la toma de decisiones.
Estos cambios en la figura del presidente ejecutivo del Ibex 35 reflejan una adaptación a las demandas y desafíos del mercado actual, donde la agilidad, la especialización y la colaboración se presentan como factores clave para el éxito empresarial en un entorno cada vez más competitivo y globalizado.