Dos petroleros rusos han zarpado con destino a Cuba, llevando consigo un cargamento significativo de crudo, según informó Bloomberg citando datos de la empresa Kpler Ltd. El primero de estos buques, el Anatoli Kolodkin, partió del puerto ruso de Primorsk con 730,000 barriles de crudo Urals, y se espera que arribe a la terminal de Matanzas a finales de este mes. El segundo buque, el Sea Horse, transporta 200,000 barriles de gasóleo ruso y partió en febrero con el mismo destino.
Este movimiento se produce en un contexto complicado debido al bloqueo naval impuesto por Estados Unidos alrededor de la isla, diseñado para impedir la entrada de combustible. Este embargo ha exacerbado la escasez de combustible en Cuba, llevando al país a enfrentar un colapso energético. Un apagón total registrado el 16 de marzo subraya la gravedad de la situación.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia ha emitido un comunicado reafirmando su disposición a asistir a Cuba, incluyendo el suministro de recursos energéticos. Esta ayuda se enmarca en una relación bilateral que busca contrarrestar las presiones internacionales y aliviar la crisis energética en la isla.
La llegada de estos buques podría representar un alivio temporal para Cuba, aunque persisten las dudas sobre si lograrán superar el bloqueo estadounidense. La comunidad internacional observa con atención este desarrollo, que podría tener implicaciones significativas para la política energética y las relaciones diplomáticas en la región.