El PSOE propone limitar al 25% la cuota de mercado de las  operadora petroleras

El PSOE propone limitar al 25% la cuota de mercado de las operadora petroleras

El PSOE, principal partido de la oposición explicó hoy que la superación de la crisis económica ha de pasar, entre otras medidas, por introducir más competencia efectiva en los mercados de bienes y servicios. Y uno de esos sectores donde el PSOE considera que es necesario actuar cuanto antes es en la distribución de combustibles.

Esto es lo que explica, según su opinión, que en un entorno de precios del petróleo en mínimos, las operadoras españolas hayan logrado aumentar sus márgenes brutos en el ejercicio 2014.

La primera iniciativa que plantea el PSOE es la de limitar al 25% y no al 30% como ahora la cuota de mercado que podrá tener cada operadora por provincia. además aclaran un matiz de esta prohibición. “A diferencia de lo que hizo el Gobierno en 2013 al fijar los máximos actuales, nosotros lo que planteamos es que primero se mida la cuota de mercado con arreglo a las ventas totales de cada compañía y no por el número de estaciones de servicio. Y segundo, además estableceremos que no se puedan renovar los contratos de suministro en exclusiva a su expiración, si con ello se supera dicha cuota de mercado”, aseguró el diputado socialista.

Asimismo, el PSOE establece que ninguna empresa que opere en la actividad de refino y comercialización de carburantes pueda ejercer un control o una influencia significativa sobre la Compañía Logística de Hidrocarburos (CLH). Para ello, propone limitar al 10% de su capital social la participación directa o indirecta en su accionariado de cualquier persona física o jurídica, así como el ejercicio de derechos políticos en dicha sociedad por encima del 6%, no pudiendo sindicarse estas acciones a ningún efecto.

Igualmente, limita al 30% la suma de participaciones directas o indirectas en CLH de los sujetos que realicen actividades en este sector. Y finalmente, aboga por más transparencia en la publicación de los datos de precios, que sean homologables en toda la Unión Europea, más poder para los reguladores y más sanciones a los infractores. Con todo, se podrían lograr carburantes más baratos, entre cuatro y cinco céntimos menos por litro.