Fracking en Estados Unidos: Desplazando a la OPEP y Redefiniendo el Mapa Global del Petróleo

Fracking en Estados Unidos: Desplazando a la OPEP y Redefiniendo el Mapa Global del Petróleo

Read Time:2 Minute, 45 Second

La técnica de fracking impulsa la producción de petróleo en EE. UU., relegando a la OPEP y transformando el equilibrio de poder en el mercado petrolero mundial. Descubre cómo este fenómeno, en curso desde hace quince años, ha redefinido las dinámicas geopolíticas y económicas, dejando a la OPEP fuera de juego y marcando un hito en la historia del petróleo.

La extracción de petróleo mediante la controvertida técnica de fracking continúa impulsando la producción de crudo en Estados Unidos, llegando a un punto en el cual los países miembros de la OPEP parecen haber perdido su capacidad para influir en los precios internacionales del petróleo, una influencia que mantuvieron durante décadas. Este fenómeno no solo conlleva implicaciones económicas significativas en un mundo caracterizado por su volatilidad e inestabilidad, sino que también tiene repercusiones geopolíticas de gran alcance.

A lo largo de la historia, los países productores de petróleo que conforman la OPEP solían actuar de manera conjunta y coordinada para manipular los precios del crudo según sus intereses. Si buscaban aumentar los precios, restringían la producción para crear una escasez artificial que elevaba los costos del preciado recurso. En caso contrario, actuaban en sentido contrario para enfriar el valor del barril. Desde una perspectiva geopolítica, muchos de estos países son regímenes autoritarios con relaciones complejas con las democracias occidentales, incluyendo a naciones como Arabia Saudita, Emiratos Árabes, Irán y Venezuela.

No obstante, a lo largo de la década de los 2000, los productores estadounidenses comenzaron a adoptar la técnica de fracking, la cual, aunque conocida desde hace décadas, se volvió viable debido a cambios en las estructuras de precios. Este desarrollo tomó por sorpresa a la OPEP, y contribuyó a que Estados Unidos se convirtiera en el principal productor mundial de petróleo en 2018.

Es crucial destacar que el fenómeno del fracking ha estado en marcha durante quince años, siendo tolerado por presidentes de ambos partidos, republicanos como George W. Bush y Donald Trump, así como demócratas como Barack Obama y Joe Biden. A pesar de que las élites políticas de Washington no han respaldado apasionadamente esta forma de extracción, la industria ha avanzado lo suficiente como para consolidar una historia impactante pero en gran medida desconocida para el público en general.

El petróleo de esquisto o shale oil que actualmente producen los Estados Unidos ha dejado a la OPEP en una posición de poca relevancia. Este cartel, acostumbrado a dictar los precios del petróleo, ahora se encuentra con una capacidad de influencia internacional significativamente reducida. Estados Unidos produce actualmente trece millones de barriles diarios, superando ampliamente a países como Arabia Saudita, cuya producción se ha reducido a apenas un millón de barriles diarios.

Las proyecciones indican que la producción estadounidense seguirá en aumento, alcanzando aproximadamente 13,5 millones de barriles por día para el año 2025. Este panorama explica por qué la cuota de mercado global de suministro de petróleo de la OPEP ha caído por debajo del 50%, marcando el porcentaje más bajo en décadas.

Es importante resaltar que, aunque el fracking apenas se ha desarrollado en Europa, el simple hecho de que Estados Unidos lo haya adoptado ha tenido un impacto positivo en el Viejo Continente al reducir el poder de la OPEP para cartelizar estrategias de producción y manipular los precios de manera artificial.

Happy
Happy
0 %
Sad
Sad
0 %
Excited
Excited
0 %
Sleepy
Sleepy
0 %
Angry
Angry
0 %
Surprise
Surprise
0 %